cuando canto un bolero, toco un corazón,
cuando canto protesta, juego a la razón,
canto de cri-cri cuando estoy muy triste,
corazon de león desde que te fuiste,
canto tango amargo para desventuras
cantos de criollos no traen ataduras,
canto apresurado: mi hermana Liliana,
cantando las horas se vuelven semanas
cantando corridos, cantando baladas,
cantando canciones para ir a la cama,
canciones de puertos o campos distantes
cancion del camino, o de ciudad grande
cancion del campesino y la patria gigante
sigue en esa brecha, cantando León
que cada canción mueve un corazón...
mi vida, mi entorno, mis amigos, la gente que se cruza en mi camino, los apasionados, los simples y agradables, las anecdotas con ellos
jueves, 9 de febrero de 2012
martes, 7 de febrero de 2012
dia de parque-
como tratando de intimidarme un poco, aproximo su cuerpo y se sento a un lado mio, emitiendo la tipica frase de chacal con hambre de las casi siete de la noche: andas cotorreando? Le conteste picaramente con lo primero que se me vino a la mente, tratando de no ser descortes y tratando de no auyentarle, pues la compañia me haria bien en aquella semi-jungla parquiniana, le conteste con una pregunta, la cual implicaba, que contestara la suya para poder contestar la mia, horas antes ya me habian catalogado de acido humorista y hasta cruel, pero habria de encontar el cuerpo o espiritu exacto para constatar eso y saber que solo la acidez hace estragos en cierto cuerpos, fragiles cuerpos siempre, o casi siempre, suceptibles a la incordia. me anime un rato al conversar con aquel pequeño principe de escasos años, de escasa piel con pelo, de escasos años vividos reales, pero con un manejo de la situacion que no habia visto en algun chacal de mas edad y de ese lugar, hablamos de precios, de mis zapatos, de sus servicios, de su credencial que lo acreditara juridicamente como mayor de edad como pecador. y del animo que observaba en mi de llevarmelo a casa, le enseñe portugues,me toco, vacilo conmigo amenamente con la astucia del zorro queriendo las uvas de la cruel urraca y solo le di un pequeño procentaje,una pequeña ayuda a su garganta se ca de tanto falarme y no llegar a ningun lado, diez pesos para comprar un agua y la promesa de que si nos volviamos a encontrar, quizas nos iria mejor a ambos, la gorda llamo entonces y calmo todas mis ansias, mis orgasmos ludicos , mis fantasias en cama con aquel menino que parecia hombre o aquel hombre con apariencia juvenil, que bien podria llevarse gratificaciones tantas como el quisiera, asintimos, me leje otrodia con calma antes de dar las siete de la noche estare en este parque imaginando encontrarmelo y separando en la cartera una cantidad considerable y una pequeña propina que haga a sus ojos brillar mas de lo que ya brillaban.
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