soy refugiado de mis propias guerras, de las internas, de mi mente, de la locura dictadora, me vi envuelto en belicas historias, comenzaron sinedo apenas un niño, luchaba incansablemente, de una huia hacia la otra, cuando se acababa la polvora y su olor a espanto, entonces regresaba a casa, a la serenidad, a la calma, y de nuevo el contraste de los tonos sepias, atrofiaba mi espiritu y me hacia salir de mi guarida y comenzar de nuevo, la ultima vez todos me miraban con asombro, levantarme de entre escombros, ruinas, y caminar sin miedo en el campo minado de aquella desilucion, me fastidio el amor, tiraba y tiraba, y sus balas solo me herian, nunca atinaban una arteria principal, nunca callaba mi boca con los besos desatrozos de tu boca o con aquel combate eterno que tu sexo. entonces me levante, entonces pelee, cara a cara, sin tener de por medio tus arrogantes palabras que habia escuchado siempre.
acabada la lucha, parti de nuevo hacia casa, pero ya no era la misma, ya no tenia ese olor a ti, ni ese olor fundido de ambos, ya se habian esfumado los vestigios de la polvora, entonces hui hacia otro pais, a otra casa, a otro vecindario, que se yo. solo se que me alejaba sin voltear atras y sin proteccion alguna, ya no le temia a los golpes, ni a las balas , ni al estridente sonido de tus palabras, entonces me vi lejos, me senti lejos, me senti muerto...
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