mi vida, mi entorno, mis amigos, la gente que se cruza en mi camino, los apasionados, los simples y agradables, las anecdotas con ellos
jueves, 12 de agosto de 2010
estampa de un cuerpo acabado
todo. o casi todo lo comparo con la llegada de un pajaro, que hubo de marcharse el invierno anterior, sobre mi cabeza , pasan muchos pajaros, cientos de pajaros de mil colores, y de plumajes exoticos, mas, ninguno de ellos se detiene a escuchar mis cantos, ni mis lamentaciones, de repente alguno voltea su mirar hacia mi sombra, y desperdiciando el valioso tiempo de la huida al sur, me sopla un susurro de compasiva pena, autero susurro que apenas alcanza a llamarse silvido, a veces el barullo de los arboles a mi alrdedor, con sus hojas muertas, cayendo despacio, melancolicas, arrastran con ellas alo largo del paruqe mis consuelos, una brisa inquieta puede acariciar mi cara, me repugna su sustento, me repugna su olvido, su intolerancia, y siento de repente que ya no soy mas que un espectador mudo , malholiente, de esos que no sienten las fuerzas para aplaudir a la vida, me siento defraudado por todos y siento que todos me defraudan, siento caliente la cabeza y las manos, siento frio en el pecho y una sangre tan diluida que sale de mis ojos y que escurre hasta la vera del rio en donde tiñen purpura la ya de por si sucia y venenosa agua de su cauce. se aglutina en un rincon de la pared que se dibuja como estampa otoñal, alguna que otra araña o insecto predador, bajan por la pared lisa y clara como en el vacio, y alcanzando la altura de mis orejas, entran por ellas para despues salir por mi boca, paresco mas un muerto en vida que un ente.
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