martes, 25 de enero de 2011

de aquel viaje al extranjero

no se si fue antes o despues, quizas fue en ese preciso momento, en el instante de segundos, quizas fue antes pero la refracion de la luz de la ventana empañada, determino el tiempo exacto, pero parecia todo acontecer tan lento, que daba a cada milesima de segundo la importancia que tenia el suceso completo. salio de casa una mañana fria, en el norte el invierto es al final y al principio del año, pero en el hemisferio sur todo cambia, el gran espejo imaginario que supone la linea del Ecuador, hace parecer a los miticos animales, tan llenos de vida, es como vivir eternamente reflejado en un mundo limpio e inaudito, alli acontecieron las ideas, y alli mismo se hicieron realidad aquellos murmullos que solo se conocian por las oidas, por las habladas. Paso de ser poco probable, a la realizacion misma, a la ausencia de la duda, la imagen cuenta con elementos estaticos y mobiles, una banca y un ave, un arbol y un niño en patineta, el vientecillo que suave me acaricia la cara y el sol que a tan lejos de distancia pareciera que definitivamente es un ser sin movimiento, habia un lago cerca, habia olores, habia mucho de azul y mucho de verde y definitivamente mucha claridad, ella fue la que hizo el efecto de camara lenta, ella ayudo al tecnicolor, ella inundo la negrura de mi caja negra en el cerebro para que al percibirse en el iris aconteciera el milagro, y la idea, y el encuentro, y la ternura.
Venia por un camino, que parecia interminable, pero su silueta a contra sol se hacia cada vez mas clara, suponiendo la velocidad de su paso, y suponiendo la ansiedad que llevaba en el alma, aquel cuerpo, iba quedando cada vez mas cerca del mio, yo, estatico, dejandome a un lado todo lo demas le mire con aquella mirada que a veces, pocas, uso para detener al enemigo, pero en este caso , era solo la necesitad de bajar el ritmo de su paso, que disfrutaran mis pupilas cada centimetro de su imagen desde los escasos, muy cortos cabellos encaracolados en su negra cabeza, pasando por los ojos, su torso, sus largas piernas , y luego subiendo de nuevo encontarrme con una sonrisa que duraba horas, dias, en aquel desacomodo del tiempo que en mi mente acontecia, era la imagen en camara lenta mas fantastica, esa de su sonrisa queriendose encontrar con la mia, queriendo auditorio, queriendo mi atencion, y si que la tenia, no existia, banca, no soplo el viento, no quemaba el solecillo, no recordaba, ni queria, al verde , ni al azul, ni al pajarillo , ni al abol, solo queria contemplar aquel regalo de aquella tarde de aquel instante, de aquel viaje a el extranjero...

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