lunes, 19 de abril de 2010

RECIEN NACIDO m. benedetti

Ignorante del mundo y de sí mismo
deja el recién nacido su caverna
lejos y cerca de la piel materna
inaugura el candor de su egoísmo.

Mira en su entorno y es un espejismo,
la apenas asumida vida externa
no es todavía despiadada o tierna
pero ya muestra señas del abismo.

Aprenderá sin duda ese paisaje
que poco a poco en niebla se convierte
y empezará a enterarse del mensaje.

Donde estará la clave de su suerte,
ya ha reservado sitio para el viaje
sutil e inexorable hacia la muerte.

No hay comentarios:

Publicar un comentario