
dentro de mi acelerado pensamiento de dias calurosos, en los que las altas temperaturas saturan de informacion los polos de mi cerebro, puedo llegar a la conclusion de que mi locura es transformada en letra en el momento que mis opuestos empiezan en discusion , asi, la discusion de ayer sobre las metas y los numeros cien, en ciertos blogg, fue causada por una aceleracion errada de mi aparato psycomotor, ya antes habia encontardo indicios de de la perturbacion , pero nunca le he dado la debida atencion , sera que mi parte cuerda ande de vacaciones, o que el entusiasmo de cometer una locura le gane en porcentaje, a la apatia de quedarme solo mirando la tv, o comtemplando el techo despedazado.
si empiezo a etiquetar las partes que forman mi cerebro, encontrare diminusculas fracciones que son apenas visibles, las cuales se perderian entre los archivos que la razon requeriria para estar a salvo, entonces , como tratandose de un crimen, mi razon y mi locura se presentan ante un jurado conformado por partes extrañas de mi propio ser, como el corazon , como las manos, como los sentidos y el placer, y por partes ajenas como la integracion o la soledad, las cuales sin duda apoyaran mas a la locura por tratarse de alimento para sus dominios, entretanto, preso del miedo que me da al sentirme en medio de una disputa, que yo mismo he creado, me dispongo a buscar soluciones detras de las rejas.
a veces se me ocurre el suicidio, a veces un viaje al extranjero perdiendome en una ciudad antigua del sur de europa, a veces pienso en flagelarme, a veces en el onanismo sedentario que no me deja tocar ningun cuerpo, entonces es cuando llegan los castigos prematuros, los que me doy a mi mismo sin consultar a mi jurado, vacio de sangre el corazon y asi acartonado y desolado procuro encontrar en mis coartadas, la esperanza que me diga que lo que he hecho a partir de mi compartamiento loco y audaz no ha sido del todo errado, y que si algun dia llega el juicio verdadero, este sera sentado en una silla en una habitacion blanca, con una sola ventana que mire al mar, alli me levantare de la silla, y mirare un espejo que colgara de una de las cuatro blancas paredes, atendere a los sonidos que chocan haciendo ecos, musitare algun nombre, quizas el mio, quizas el de algun amor fallido , quizas el de mi madre. tirare un vaho de aliento hacia el espejo y mirare como mi rostro va desapareciendo, para renacer en otro rostro, diferente, abstracto, de tono sepia, triste, tal vez marchito, pero en cuya cabeza se pueda reflejar aquello que me hizo tan bien y tan mal y que me enseño a creer en la locura...
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