lunes, 31 de mayo de 2010

guardando palabras

la moderacion de las palabras, podria entenderse mal, digamos que los sonidos guturales, llegaron a su fin cuando se pudo articular el sonido especifico que denominaba a las cosas, o a las situaciones, poco a poco fueron apareciendo palabras, cortas largas, y cuando se agotaron se formaron familia de palabras, o palabras compuestas, bien ya entendido este concepto, debo admitir que yo entre menos palabras gaste, mejor.
me parece absurdo gastar saliva, decir algo, divagar, atentos, estoy escribiendo acerca de el hablar, que son cosas muy distintas, puedo agotarme hasta el cansancio con un lapiz en la mano y papel sobre una mesa, haata que la luz me deje continuar y aun asi, seguiria a ciegas, como alguna vez me imagino lo hizo el Marquez de sade.o pudiera tambien seguir pinchando las teclas de este fragil ordenador, o las duras teclas de una lettera arrumbada en algun rincon de la casa, puedo hacerlo hasta cansarme, hasta agotar y sentir los dedos estallar, pero la palabra que sale de mi boca y que se hace materia al ser escuchada por uno o por una multitud, esa la cuido, esa la arropo y me cuesta mucho trabajo desperdiciarla, entonces me propongo.de manera desesperada, guardar toda frase que pueda ser desperdiciada en oido absurdo o carente de apego a la realidad y a la locura.

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