viernes, 14 de mayo de 2010

PRUSHEL.. EL DORADO

la ultima prueba de amor en la que la princesa penso fue aquella que haria darle el si a su amado principe. Era tan tarde, y en la orilla de aquella laguna la luz de la luna solo dibujaba dos lejanas siluetas que se podian mirar desde la ventana del castillo, un espiritu estaba espiando el acto impuro que a continuacion se disponian a celebrar, cuando el aire tibio de la media noche dejo de soplar, el encanto convirtio a los dos jovenes en fieras de fuego y sangre, cada uno esperaba las entrañas del otro, y cada cual culmino su festin de deseo, en una apasionado gemido que atraveso la comarca entera.
pasaron entonces diesiciete dias los unicos que bastaban para suponer que la union de los cuerpos habia formado un tercero que vendria a tomar el poder del desvastado pueblo y lo haria crecer y vencer las guerras ya antes perdidas.
prushel, advirtio que todos lo miraban, habia en la habitacion una veintena de mujeres, todas atentas a los gestos que desde ese momento el recien nacido haria, detras de la alcoba, en la habitacion contigua, una veintena de hombres conversaba casi a gritos sobre el nacimiento de prushel, ya antes de nacer sabiase el nombre, y sabiase de su pasado tanto como del futuro que traeria, entonces aparecio la reina llevando con ella un bolso de terciopelo, el cual arrojo a los pies del niño y luego jalando de la correa, vacio frente a su madre y a las demas mujeres que comtemplaban poco asombradas, las joyas que venian dentro del saco, diamantes, oro, piedras preciosas traidas de tierras lejanas, perlas, y mas oro. el significado del regalo parecia como una herencia que algun antiguo rey habia dejado, pero todos en el pueblo sabian que pasada la medianoche, algo sucederia con el cuerpo del niño.
le dejaron solo, en la noche sin luna, y de una densa y fria niebla, por el balcon de la habiatacion de prushel se podia escuchar el revolotear de un ave, pero no se veia, empezo un silbido singular, como de arrullo, como de mal augurio, como de dolor, y entonces prushel desperto, y entre movimientos sin sentido fue tomando en sus manos una a una las joyas que le habian dejado a sus pies, de pronto su cuerpo entero se vio envuelto en joyas, nadaba en ellas, el ave dejo de cantar y a lo lejos se miro un resplandor, que irradiaba un calor insoportable, la niebla ceso, y el pequeño se fundio en las joyas, y entonces su cuerpo ya era de dorados y claros y fulgurantes piedras, pero sus ojos, eran rojos, avidos de sangre y de fuego, los cerro de repente y como con magia negra los abrio de pornto para verse parado al pie de la cama convertido en un bello joven, con la piel mas dorada que jamas se halla visto nunca, se miro al espejo, y salto por la ventana, su cuerpo se precipito al vacio pero la pesadilla apenas comenzaba....

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